Hábitos Infantiles

Un espacio donde encontrar información teórica y consejos prácticos sobre los hábitos diarios de los más pequeños de la casa

la adquisición de los hábitos alimenticios en la infancia

Para que el niño adquiera unos hábitos alimentarios correctos desde pequeño es importante

  • Que estos hábitos alimentarios se eduquen.
  • Que haya una coordinación de las personas que conviven con él a la hora de su alimentación.
  • Que cuando empiece a comer otros alimentos que no sean leche materna o preparada, se tenga en cuenta en proceso de adaptación del niño.
  • Que se sigan unos criterios propios bajo la prescripción del pediatra sobre su alimentación.
  • Que no se confunda una buena alimentación con una alimentación excesiva o inadecuada.
  • Que es importante respetar los gustos propios del niño, pero siempre dentro de lo que cabe.
  • Que los horarios regulares de las comidas facilitan una buena alimentación.
  • Y que una alimentación variada, adecuada y adaptada a las necesidades del niño, es la base de una buena salud.

Desde su nacimiento, el bebé adquiere unos hábitos alimentarios que lo marcarán para el resto de su vida. Estos se inician con la primera ingesta de leche que toma el bebé.

Es importante que el niño reciba una educación de los hábitos alimentarios, para que cuando se introduzca en la alimentación adulta pueda comer bien y equilibradamente. Por esta razón, la educación del entorno es fundamental. Esto significa que si la dieta de los adultos es variada y equilibrada, lo más seguro es que la del niño también lo será.  Está comprobado que cuando se cocina en casa los niños acaban prefiriendo una amplia variedad de alimentos.

Algunos errores alimentarios son dar al niño un exceso de proteína animal o de grasa, también de procedencia animal, y por el contrario darle muy pocas legumbres (carbohidratos compuestos). Esto se opone a la base de la dieta recomendada por los pediatras. Sabemos que es preciso controlar las grasas saturadas (de procedencia animal), pero a menudo se le da al niño un exceso de carne, que también contiene grasas saturadas en su composición. Para una buena alimentación infantil es necesaria la proteína, que se encuentra en la carne, el pescado, los huevos, la leche y derivados como el yogur, el queso o los postres lácteos. Estos alimentos también contienen mayor o menor cantidad de grasas saturadas. No obstante, también se encuentra proteína en las legumbres, los cereales, las féculas y los frutos secos, que en general no llevan grasas o las llevan de procedencia vegetal que no son perjudiciales para la salud. Por otra parte, los cereales y las legumbres son ricas en fibras, necesarias para una buena evacuación.

Antes el estreñimiento era únicamente un problema de personas adultas; en la actualidad cada vez hay más niños con este problema.

Otro error que se produce a veces es que cuando a la persona que prepara la comida del niño no le gusta un alimento determinado, suele olvidarse de incluirlo, y por este motivo es posible que el niño deje de comerlo.

Cuando el niño empieza a comer como los adultos, adquiere hábitos propios de éstos, y uno de ellos es el de picar. De esta forma el niño pica todo lo que puede cuando se retrasa su comida, y finalmente no come o come mal. Éste es un mal hábito que debe evitarse a toda costa, porque cuando el niño come a deshoras y desordenadamente termina siguiendo una dieta desequilibrada

« La Alimentación


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: